CURANDEROS CÉLEBRES LEONESES



CURANDEROS, SANADORES Y OTRAS HIERBAS

Curanderos que de hecho curaban


«Gente es esta de la que hablo que he conocido, y alguna de muy cerca. De los curadores de los que cuento, siempre me sorprendió que de hecho curaran enfermos, y el cuidado humano que ponían en su trato, amén de una sutileza intelectual que les vendría, digo yo, del reconocimiento de secretas ordenes de la Naturaleza, en la cual el hombre es una parcela cuyos limites no se saben. Uno pudiera ponerse a escribir que estos curanderos, menciñeiros que decimos en mi país gallego, eran intuitivos geniales, pero sacaría la piedra de su quiz, y ni explicaría el saber, que lo tenían, ni ciertos poderes, que no me atrevo a llamar mágicos y que sin duda poseían». Son palabras ajenas pero de un gran conocedor del tema de los sanadores y, sobre todo, del arte de contarlo: Álvaro Cunqueiro, en su ‘Escuela de curanderos’.

De ellos hablamos, de aquellas gentes que no se sabe muy bien cómo pero, como dice Cunqueiro, «que de hecho curaban».

Oficio de pastores y componedores


«Si no fuera el reuma... Y ya no se me quita. Me dio unas hierbas El Cabrero y me dijo: ‘O te la quitan estas o, si no, ya tiene que ser la madre’. Me quería decir la tierra del cementerio». Las palabras eran, en 1992, de Antonio González Flecha, y su tranquilidad contrasta con el dramatismo de la escena. El hombre, de 76 años, contemplaba como el fuego había consumido su vieja serrería, en la que había trabajado toda la vida, y su único lamento era que no se sentía con fuerzas para levantarla otra vez, con sus propias manos, como había hecho años antes, cuando era joven.


– Pero eso del reuma lo podrá mirar.

– No, dijo El Cabrero que no, que aquellas hierbas o el cementerio, y ya veo que tiene que ser el cementerio.

Es una muestra más de la fe que las gentes de los pueblos han tenido en algunos de sus curanderos, sanadores y otras hierbas.

Las historias que se cuentan y escuchan en esta España rural, en este León rural, están a medio camino entre la magia, la medicina y, sobre todo, la en estos casos imprescindible fe.

Higinio Altuzarra

Nunca he leído, ni en novela, una historia tan mágica como la que cuentan tratantes de ganado del norte de la provincia y los vecinos asturianos de un colega suyo, Higinio Altuzarra, también tratante y curandero de verrugas y almorranas. Un hombre que recorría todas las ferias del norte de España, desde León a Cantabria, Soria o La Rioja, donde había fijado su residencia en los últimos años que aparecía por los mercados de ganado.

Matías Argüelles, asturiano y habitual en las ferias de Lillo, Riaño, Boñar, Lugueros, Cármenes o Ventosilla, cuando las había, que no todas han logrado sobrevivir, estaba fascinado con las historias de curanderismo de Higinio. «Con las verrugas no fracasaba nunca, dígotelo yo que vi paisanas averrugás y enseñómelas lisas después», insiste este hombre que no se puede deshacer del bable cerrado del valle de Aller. «El te miraba de arriba abajo, anotaba en un libreto que traía para hacer las cuentas de las vacas que compraba y ponía allí el nombre y el pueblo. Marchaba para el monte donde él vivía y para otra feria te traía el frasco con lo que te tenías que dar en la verruga. «No falló ni una», insiste el hombre, que completa su historia con el caso de una mujer que «ya se iba a divorciar porque tenía verrugas en el sitio y él llegó a tiempo de arreglarlo».

Gasparín y Pericón

Esta parte de la historia es más habitual. Curanderos los hay para todos los males, pero la parte mágica está en cómo salvó el propio Altuzarra su vida cuando en su vagar por los montes de feria en feria, de ganadería en ganadería, fue sorprendido por una tremenda nevada, perdido en los montes. Intentando bajar encontró un corral en el que unas vacas sobrevivían como podían, acurrucadas unas contra otras, y no lo dudó dos veces. Cogió la más grande, la que el vio con mas grasa, y la abrió en canal con su cuchillo de monte. Con la vaca aún viva y caliente se introdujo en sus entrañas y allí permaneció hasta que dieron con ellos los de una patrulla de salvamento, por lo que este hombre solía contar que el nació de una vaca, «aunque ya de mayor».

No es de hoy la afición a los curanderos. O la necesidad. Había muchas gentes, como El Cabrero de La Flecha, que en su vagar por los montes van descubriendo las hierbas que les hacen bien, que se entablillan sus piernas, enderezan sus tobillos o lo hacen con su ganado y, en caso de necesidad, «será igual».

Los viejos a los que preguntas por estos asuntos distinguen entre curanderos y brujos. Existe mucha fe en los curanderos de siempre, ‘los de los huesos’, e incluso en los que conocen los secretos de las hierbas medicinales. Existe mucha desconfianza para aquellos que te dan un vaso de agua, te imponen la mano o similares, aunque no les faltan ‘clientes’ a estos últimos pues cuando uno pierde la salud necesita creer, en lo que sea.

Es evidente que los de más fama y prestigio eran los arregladores de huesos en mancados, gentes que se basan en la intuición, viejas experiencias y un don natural evidente para explorar por las encarnaduras de los lesionados.

El escritor Victoriano Cremer, casi centenario y memoria viva del León del siglo XX, recuerda perfectamente a una curadora marginal que se permitía el lujo de tener consulta abierta nada menos que en la calle Ancha y de la que escribe que «se permitía el lujo de bizmar y enderezar a los más engarabitados torsos de León y no digamos si se trataba de zurcir virginidades, que en eso ‘La Portuguesa’ era única en su clase».

Pero al curandero que recuerdan la mayoría de los leoneses capitalinos para los asuntos de esguinces, torceduras y otros males de los huesos, incluidas las fracturas, era al ‘Señor Gasparín’ de Oteruelo, que era un maestro en el método de las cataplasmas y vendas con ungüentos a los que se atribuían las más rápidas curaciones.

Eran los tiempos de ‘ir al brujo’. En casi todas las comarcas existía alguno que gozaba de gran prestigio y a cuya casa acudían gentes desde muchos kilómetros. En la montaña central tuvo gran predicamento Pericón el de Genicera, al que muchos reconocían que les había recuperado un tobillo de aquellos que se hinchaba por nada, unas costillas que producían insoportables dolores y hasta columnas para las que se temía lo peor. Parches, el vacío en un vaso con fuego y el poder de sus manos estaban detrás de estas milagrosas curaciones.

Curanderos del alma y del cuerpo

Ya se ha comentado en estas páginas cómo se introdujo en el mundo del naturismo Prudencio Rodríguez, de San Justo de la Vega. Desahuciado por los médicos y los curanderos, a todos acudió, buscó la solución en los libros y la encontró en uno que solo le costó 12 pesetas (aunque en los años 50 ya era dinero). «Estaba escrito por un cura alemán del siglo pasado. El tratamiento de este sacerdote se basaba en preparados de hierbas medicinales y chorros de agua fría», le contaba hace veinte años este hombre a nuestra compañera Yolanda Arenas.

Don Basilio

Y es que la tradición de sacerdotes en el mundo del curanderismo viene de lejos y sigue vigente, al menos en nuestra tierra. Un gran conocedor de los secretos de las hierbas medicinales en la provincia de León es el párroco de Villafruela del Condado, Basilio Gutiérrez Puente.

Los conocimientos de ‘don Basilio’ son aplicables a todo tipo de dolencias y no se puede quejar de la aceptación que tiene como ‘curandero de almas y cuerpos’. Un largo interrogatorio –para esclarecer el origen de las dolencias y descartar en muchos casos tratamientos posteriores en aras de la lógica pura y dura y conocimientos de medicina que va adquiriendo– preceden a la escritura, con muy cuidada letra de cura, de una clara y concisa receta en la que aparecen ingredientes como cola de caballo, bayas de enebro, comprimidos de cloruro magnésico o fresno, según las dolencias. La redacción especifica de todos los detalles: «Tomar una infusión en ayunas de cola de caballo durante quince días y otros quince descansar y repetir el proceso. Con las bayas de enebro empezar masticando y chupando a media mañana una, al día siguiente dos. Ir aumentando una cada día hasta llegar a quince y luego bajar, 15, 14, 13... etc., hasta una». Más claro, agua. Pero la realidad es que gozó y goza de reconocido prestigio, aunque ya se dedica más al pastoreo de almas que de cuerpos, pues ha crecido mucho más la demanda de curas que de curanderos.

Matías Boñar

El caso de Matías Boñar es más curioso. Su técnica es mucho menos habitual y conocida, al menos en León, aunque no parece que tanto en el país en el que la practicaba este agustino nacido en Ruiforco de Torío: la radiestesia.

Las jornadas de trabajo de este fraile comenzaban a las cinco de la mañana y no finalizaban hasta la medianoche. Las colas para que les aplicara las técnicas aprendidas de los zahorís y los egipcios eran enormes.

Con radiestesia y una pirámide, unidas al perfecto conocimiento de las fuerzas positivas y negativas de la naturaleza, le permitían desterrar de sus pacientes los catarros y, sobre todo, el cansancio.

Resulta curioso conocer cómo se inició en esta actividad: «Para ejercer mejor mi apostolado. A los no creyentes no me podía acercar y echarles un sermón».

Flores del bien para todos los males

«El Sida es curable». Si un día de abril de 1993 cualquier lector abre su periódico y se encuentra con esta frase en grandes titulares se tiene que detener ante ella. La ciencia no caminaba entonces por los derroteros de la curación de esta enfermedad y un hombre ‘de pueblo’, de El Burgo Ranero concretamente, en jersey y sin más aparatos sofisticados de investigación que una imagen del Sagrado Corazón de Jesús al fondo de la fotografía no parecía tener ninguna duda. El autor de la frase, que aparecía en la fotografía mirando el fondo de ojo de un paciente, era Elías García de Prado, de 67 años en aquellas fechas, quien añadía: «Esta enfermedad es curable, para combatirla no hacen falta muchas complicaciones, es lento pero fácil. No me importa que no me crean, lo triste es la cantidad de enfermos que morirán».

La duda es siempre la mis misma ¿Un loco? ¿Un visionario? ¿Alguien que de un grano de arena ha hecho un mundo? Es la eterna pregunta ante las afirmaciones muchas veces contundentes de curanderos, sanadores, naturistas... Este hombre afirmaba que el único enfermo de Sida que había llegado a sus manos había mejorado de manera espectacular como certifica un informe firmado por el doctor del Valle de la clínica La Paz: «El paciente ha experimentado una mejora clínica y biológica evidente». Y el leones añade: «Pero yo ya lo sabía, lo había visto en el iris de sus ojos y sus amígdalas».

La parte ‘no secreta’ del tratamiento parece sencilla: alimentos naturales e higiénicos, ejercicios respiratorios porque no sabemos ni respirar ni masticar bien, curas locales mediante preparados de hierbas y y baños de vapor de cinco minutos para expulsar toxinas.

No le hicieron excesivo caso a las cartas que envió al Ministerio de Sanidad y otras instituciones, pero en El Burgo sí hay algunos pacientes que atestiguan su éxito en algunas enfermedades menos graves, como la depresión que parecía Amelia o la ceguera que amenazaba a Pascual después de recibir un `rabotazo' de una vaca.

Los que se curan a sí mismos

La pregunta sigue abierta: ¿Curan? La citada Marga Serrano dice que «los médicos, en general, opinan que todo es autosugestión del paciente. (..) Mi opinión sobre este tema ha variado después de realizar este trabajo; es evidente que hay una parte de sugestión pero estoy convencida de que hay algo mas».

Lo cierto es que muchas de las historias de curanderos y naturistas arrancan en historias personales, en enfermedades que ellos mismos han sufrido y les han llevado a revelarse contra ellas. El caso más espectacular es el ya apuntado de Prudencio Rodríguez, de San Justo de la Vega, enfermo de una tuberculosis pulmonar. Un viejo libro de un cura alemán (‘Manual de hidroterapia’, de Mosén Sebastián Keneipf) escondía la solución para su enfermedad y la de sus dos hermanos. ‘Sanaron’ los tres y hasta la localidad comenzaron a llegar pacientes de todos los puntos de la provincia. No me atrevía a hacer nada, temía hacerles daño, pero como veía que iban curando me animé».

También Ángel Rodríguez, naturista de Mansilla de las Mulas, comenzó sus curaciones por él mismo. Había perdido a su mujer y con ella la fe en la medicina convencional. Después cogió él las fiebres de Malta y, afirma, «el tratamiento que recibí degeneró en una enfermedad más grave: ‘el mal de Addison’, que me dejó durante casi 20 años inservible para la vida normal».

Como en el caso de Prudencio Rodríguez la solución estaba en un libro de medicina natural, el de Lezaeta Acharán. Estudió sin descanso hasta el punto de decir sin rubor que es «el naturista que más ha estudiado» y ha evolucionado a otros métodos como la iridología (diagnosticar mediante el iris), hidroterapia, geoterapia, etc.

También él se curó a sí mismo y recorrió buena parte de la provincia recogiendo plantas que aplica en sus terapias en León y lejos de la provincia, que se muestra reacio a desvelar. «Lo que sí puedo decir es que gran parte de los males vienen de la intoxicación que todos estamos sufriendo por la adulteración de los alimentos».

Ángel y Prudencio se han curado a sí mismos. Pero también les deben la vida a los curanderos, dos alcaldes de la provincia: Manuel González Velasco, que ya no lo es de San Andrés del Rabanedo, y Juan José Alonso Perandones, todavía con el bastón de mando de Astorga. Al maragato lo llevaron siendo un niño a la consulta de Prudencio Rodríguez: «Tenía un año, estaba muy grave, con una colitis intestinal y se puso muy bien».

Ángel Llavona, Espín y Pura Vidal
El caso de González Velasco, según su curandero, era más grave. Ángel Llavona, un asturiano que se afincó en los años 80 en La Magdalena, asegura haber acabado con el cáncer estomacal del que fuera alcalde del municipio cercano a León. Su interés procede de la afición por el deporte que le llevó a ser primero piragüista en El Sella, campeón de Asturias de boxeo después y futbolista en Francia después. Su estado físico era fruto de su afición a la medicina naturista y alimentación equilibrada, que es lo que quiere trasmitir a sus pacientes.

De pintor de brocha gorda a sanador paso Antonio Espín, nacido en Cartagena pero con consulta en San Miguel de las Dueñas. Especializado en problemas del sistema nervioso, afirma que su energía interna procede de Dios. «Mi mujer es muy incrédula y no me ha ayudado demasiado, pero yo entiendo perfectamente su postura», declaraba en 1986. Descubrió sus poderes porque curó a su madre de una dolencia cardiaca con sólo tocarla. Su consulta deja claro que la importancia de su tratamiento está en sus manos: una habitación con una silla en el medio y una mesa repleta de imágenes religiosas.

Males de estomago y nervios eran la especialidad de Pura Vidal. Sus recomendaciones eran claras: «constancia, paciencia y, desde luego, corner demasiado no ayuda». La palabra curandera no la define. Mejor naturópata y vidente.

Trabazos, curandero del vaso de agua

El caso más espectacular y comentado de curanderismo en la Comunidad es el del zamorano Rafael Morán, de Trabazos, que no es leonés pues su fama va mucho mas allá de las fronteras de las tierras de Aliste y numerosos leoneses hicieron cola en la consulta para «beber sus vasos de agua, azúcar y algo más». Dicen los vecinos del pueblo que hasta 300 personas pueden pasar en un día en fechas como las de Semana Santa.

Cura de todo este personaje de mal genio que entiende que le pregunten y no crean en él. «Yo no creo en los demás curanderos», afirma, pero avala su historia con curaciones casi milagrosas, como la de una paciente de diabetes desahuciada por el doctor Barraquer. Lo cierto es que a su consulta llegan sobre todo pacientes en estado crítico, de enfermedades crueles: «El cáncer se cura» pues su remedio «depurador de la sangre sirve para todo. También puedo curar a los homosexuales, pero muchos prefieren seguir como están y dejan de tomar el agua», le confesaba a nuestro compañero Jesús Egido en 1990.

En 1979 tuvo un proceso judicial, denunciado por seis médicos, en el que explicó al juez como se inició en el curanderismo tratando de controlar la brucelosis que estaba atacando a su ganados.

El hombre que vino a morir a casa

Las historias que cuentan aquellos que se dedican al mundo del curanderismo para explicar como se fueron introduciendo en él son muchas veces escalofriantes. Prudencio Rodríguez, de San Justo de la Vega, gozó de reconocido prestigio en la ‘rama’ de las plantas medicinales (por lo que prefería que le llamaran naturista) y es que su historia arrancó casi del lecho de muerte.

El joven Prudencio estaba en la mili cuando le enviaron a morir a casa después de diagnosticarle una irrecuperable tuberculosis pulmonar. Visitó numerosos médicos y curanderos pero no había solución para su mal.

En su desesperación compro por 12 pesetas un libro de medicina naturista alemán, del siglo XIX, y allí encontró la salvación no sólo para él, también para sus dos hermanos enfermos.

El daño que hicieron los aprovechados

No se puede ocultar que en algunos lugares se produjo cierto tensión entre los ‘sanadores’ de todo tipo y la sanidad oficial, los médicos, aunque la realidad es que en la mayoría de los pueblos la convivencia entre ambos era bastante cordial y hasta había colaboración, especialmente con los ‘componedores’ de huesos y aquellos que se habían ganado merecida fama en el buen manejo de las pócimas de hierbas. Pero a esta buena relación le hizo mucho daño la presencia, inevitable, de algunos aprovechados. Ya en los años 50 está documentado el desengaño y posterior denuncia de Baldomero Verdejo, vecino be Santiago de la Valduerna, al que la curandera Remedios Fernández prometió curación en cuatro meses para una hija suya afectada con parálisis. Este hombre ya había recorrido muchos hospitales con la niña y se puso en manos de esta mujer y su desengaño fue similar a las esperanzas que había depositado en ella.

Hasta el ínclito Paco Porras visitó esta provincia con sus verduras.

Tres muertes en la misma cama

Matías Boñar explicaba en un viaje a León en 1987 la importancia de las energías positivas y negativas de la naturaleza. «En Sao Paulo hay un científico checo que me contó cómo en una casa murió alguien de cáncer de estomago. Una segundo persona murió de lo mismo en la misma cama y también un tercero. Mediante una varilla y péndulo este hombre comprobó la existencia de un punto de cáncer allí pues –añade– las corrientes subterráneas o los cadáveres provocan vibraciones telúricas».

Una docena de ‘oficiales’

Casi nunca se ha abordado un estudio sobre el curanderismo en la provincia, algo que resultaría muy complicado pues ni existe un registro, ni está regulada la profesión y sus diferentes ‘ramas’. Lo más cercano es un exhaustivo estudio de Marga Serrano pero que se refiere a todo el territorio de Castilla y León en los años 80. Llega a la conclusión la autora de que por aquella época practicaban el curanderismo en la Comunidad 150 personas, 12 de ellas en León.

Con los poderes en la caravana

Una escena habitual en las pueblos que cuentan entre su patrimonio con curandero es una larga fila de personas esperando a la puerta de la casa de este. Eso no pasó con los curanderos ambulantes. Santiago Charro es uno de ellos. De origen bañezano pero le llaman ‘El curandero de Tudela’. «El cáncer es una enfermedad psíquica que se cura no pensando en ella», dice. Con su caravana recorre media España, demostrando los poderes que un cura de su pueblo le descubrió cuando era niño y que puso en practica con el ganado.

Otro ilustre curandero ambulante es ‘El Dietero’, muy conocido en la comarca de Riaño. Con su pajarita, toma el pulso a las señoras y a la semana siguiente vuelve con una dieta específica.

También César Alfonso Álvarez, Yago, conocido como El curandero de la jet-set porque tuvo consulta en Marbella, ‘trabajó’ en León. A este las recetas se las comunicaban los ‘hiperespíritus’. «Si tuviéramos más fe en el hombre, sobraríamos la Seguridad Social y yo» decía.


Artículo perteneciente a la Biblioteca Leonesa Digital; pueden verlo completo en la siguiente web:

REIKI EN HOSPITALES DE EE.UU, RR.UU Y ESPAÑA

En hospitales y clínicas el Reiki está empezando a ser aceptado como una manera significativa de mejorar el cuidado y calidad de vida de los pacientes. Su costo es accesible ya que no hay que gastar en material ni en ningún tipo de medicamento, y cada vez más clínicas y hospitales ofrecen a sus pacientes tratamientos de Reiki, como cuidado complementario.

Algunos ejemplos de Reiki en los hospitales

Según Marilyn Vega, enfermera privada que trabaja en el Hospital Otorrinolaringológico de Nueva York, el Reiki acelera la recuperación post-quirúrgica, mejora la actitud mental y reduce los efectos negativos de los medicamentos y de otros procedimientos médicos. Vega, Maestra de Reiki, incluye el Reiki en su trabajo de enfermera. Como a los pacientes les gusta el Reiki, se ha corrido la voz en el hospital, y otros pacientes requieren sus servicios, al igual que parte del staff del hospital. Ha realizado sesiones de Reiki en el Memorial Sloan Kettering Hospital, entre otros a pacientes que recibieron un transplante de médula. Reconociendo el valor del Reiki en el cuidado de los pacientes, 6 médicos y 25 enfermeras han tomado clases con ella.

Julie Motz, practicante de Reiki, ha trabajado junto al Dr. Mehmet Oz, cirujano cardiovascular, en el Columbia Presbyterian Medical Center, (Nueva York) durante 11 operaciones a corazón abierto y transplantes de corazón. Sus conclusiones fueron que ninguno de los 11 pacientes tratados con Reiki padecieron los efectos postoperatorios habituales como depresión, dolor o debilidad en las piernas, y ninguno de los que recibieron un transplante rechazaron el nuevo órgano. Asimismo, Julie Motz, utilizó el Reiki en el Marin General Hospital en las afueras de San Francisco. Trabajó especialmente con pacientes que tenían que pasar por una mastectomía.

El Dr. David Guillion, oncólogo de este hospital, ha dicho: "Tenemos que hacer todo lo que esté a nuestro alcance para ayudar al paciente. Aquí se practica una medicina de alto nivel, pero la curación es un proceso multidimensional. Apoyo la idea de que las técnicas que trabajan con energía pueden contribuir a la curación".

Desde el mes de Mayo 1995, existe una clínica de Reiki en el Tucson Medical Center de Arizona. Al principio, la iniciativa fue aceptada solo en el ala de cuidados oncológicos, y los médicos tenían que dar su aprobación antes de dar un tratamiento de Reiki a un paciente. Ahora, se practica el Reiki en muchas otras alas del hospital y son las enfermeras quienes tienen que hacer la demanda de tratamientos, sin necesidad del permiso del médico. A los pacientes les gustan las sesiones de Reiki y piden más. Las enfermeras notan efectos positivos, en los pacientes, como: menos dolor, más relajación, mejor sueño, mejor apetito y una mayor cooperación de su parte.

Portsmouth Regional Hospital de Portsmouth, New Hampshire. Una empleada del hospital, Patricia Alandydy, enfermera y Maestra de Reiki, introdujo el Reiki en este establecimiento en la primavera de 1997 y se utiliza especialmente en el área de cirugía. Inició a unas veinte personas, miembros del personal del hospital, y durante los primeros seis meses dieron sesiones de Reiki a 400 personas. Al paciente que lo desea, se le suele dar una sesión completa de Reiki la mañana misma de su ingreso y otra de 15 - 20 minutos antes de ir a la sala de operación. A veces, también en la sala de operación misma.

Ya que los resultados positivos del Reiki han quedado demostrados, la técnica ha ganado credibilidad entre los médicos del hospital. Al mismo tiempo, Patricia Alandydy abrió una clínica de Reiki privada que funciona dos veces a la semana. Dispone de 17 camillas de masaje y, a pesar del número importante de voluntarios, hay a menudo lista de espera. Los enfermos que vienen aquí padecen de SIDA, dolores, efectos secundarios de la quimioterapia o radioterapia, etc. Los pacientes vienen por sí mismos o los mandan los médicos.

El Centro Médico del Pacífico (California Pacific Medical Center), uno de los hospitales más grandes del norte de California, incluye una Clínica de Salud y Sanación (Health and Healing Clinic) donde se utilizan una gran variedad de técnicas complementarias: reiki, medicina china, biofeedback, acupuntura, homeopatía, fitoterapia, y aromaterapia.

El Dr. Mike Cantwell, pediatra especializado en enfermedades infecciosas y Maestro de Reiki, da una sesión que puede durar de una a tres horas y, después deriva al paciente a otro practicante de Reiki que continúa con las sesiones fuera del hospital. A los pacientes que responden favorablemente se les sugiere que tomen un curso para poder utilizar Reiki sobre sí mismos. El Dr. Cantwell dice: "El Reiki es muy eficaz para dolencias agudas, tales como dolores y heridas óseos y musculares, jaquecas, infecciones agudas y asma. Asimismo, es muy útil para los pacientes que padecen enfermedades crónicas en general, y especialmente para los que padecen dolores crónicos".

Otros médicos y enfermeras que utilizan Reiki

Mary Lee Radka, enfermera y Maestra de Reiki, dicta cursos de Reiki para el personal médico en el Hospital de la Universidad de Michigan (University of Michigan Hospital) de Ann Arbor, Michigan.

Nancy Eso, médica y Maestra de Reiki, utiliza con frecuencia el Reiki cuando trabaja en emergencias en el hospital Foote, en Jackson, Michigan. En este hospital hay al menos otros 5 médicos que son Maestros de Reiki y muchas enfermeras iniciadas.
Libby Barnett y Maggie Chambers, Maestras de Reiki, han impartido ya cursos de Reiki en una docena de hospitales de Nueva Inglaterra (New England). Sugieren crear salas de Reiki, donde el personal del hospital y los pacientes puedan recibir sesiones cuando lo deseen. Bettina Peyton, médica capacitada por Libby y Maggie, dice: "La extraordinaria simplicidad del Reiki y sus efectos potencialmente poderosos, nos obliga a aceptar el concepto de una energía universal de curación".

Esto es sólo una parte de una larga lista de practicantes de Reiki, médicos y personal de hospitales, que utilizan el Reiki en establecimientos médicos tradicionales de los Estados Unidos.
Dos hospitales públicos Españoles aplican ya terapias de sanación con las manos


Cuando la doctora Araceli García propuso en el hospital 12 de Octubre, donde trabaja como cirujana pediátrica, una charla informativa sobre el Reiki –terapia japonesa que sana con las manos– barajó por un segundo la posibilidad de que la tomaran por loca. "Pero pensé que estaba presentando algo que a mí me había servido para encontrarme mejor y se me quitó el miedo al rechazo", cuenta.
Consiste en canalizar la energía hacia un punto del cuerpo, colocando las manos encima
La charla, a cargo del presidente de la Federación Española de Reiki, John Curtin, tuvo lugar en enero y fue un éxito. Tanto que, desde verano, más de cien médicos y enfermeras han sido formados en el hospital para dar reiki.
"Reiki significa energía universal", explica Curtin. "Es un método de sanación natural que consiste en canalizar energía hacia un punto del cuerpo, colocando las manos encima. El reiki no cura por sí mismo, pero fortalece nuestra capacidad autocurativa".

Estudio científico

La doctora Araceli García ya ve cómo sus compañeros se aplican reiki unos a otros para tratar, por ejemplo, dolores de cabeza. "Y algunas enfermeras, con más experiencia, lo usan para ayudar a dormir a niños hospitalizados", explica.
En el otro extremo de Madrid, los pacientes oncológicos del Ramón y Cajal llevan tres años recibiendo sesiones de reiki cada martes gracias a la asociación Alaia, que se ocupa de los paciente terminales. Justo este otoño, el hospital ha autorizado una investigación sobre los efectos del reiki.
Queremos revestirlo de un carácter más científico
«Hemos comprobado que este tratamiento tiene un efecto muy beneficioso en los pacientes, así que ahora queremos revestirlo de un carácter más científico y, por eso, vamos a realizar el proyecto, para tratar de objetivar el efecto favorable de esta técnica», explica el responsable del atención al paciente, Luis Carlos Martínez Aguado.
La sección de enfermería será la encargada de realizar un estudio que durará seis meses y que el hospital espera que sirva para convencer a los escépticos y extender el reiki a otras áreas médicas.

El ‘boom’ de la medicina natural

La introducción de terapias naturales en los hospitales para mejorar el estado de salud de los pacientes es una corriente internacional. En Madrid, la Universidad Complutense acoge desde hoy y hasta el domingo, en la Facultad de Medicina y el Hospital Clínico San Carlos, las IV Jornadas sobre el control de las emociones con Flores de Bach para profesionales sanitarios. Por unos días, los médicos no hablarán de aspirinas, sino de estas esencias florales que se muestran como una opción inocua y de gran efectividad para afrontar trastornos emocionales como el estrés, las fobias, el insomnio o la ansiedad.
(Amaya Larrañeta, periódico http://www.20minutos.es/)

TERAPIAS ENERGÉTICAS Y CIENCIA


Terapias Electro Magnéticas

C. Andrew L. Bassett y su colega en la Universidad de Columbia, Colegio de Físicas y cirujanos en Nueva York, llegaron a los campos de terapia electo magnética (PEMF) para la curación de huesos dentro del camino principal de la medicina.
La investigación mostró que ciertos campos magnéticos pueden empezar el proceso de curación en fracturas que no se habían podido curar incluso desde hace 40 años. Bassett y su cologa en Columbia también investigaron el uso de PEMF en otros problemas de músculos y esqueleto y tuvieron un éxito considerable.
Estos problemas incluyen osteoartritis, osteonecrosis, osteocondritis, dessecans, osteogenésis imperfecta y osteoporosis.
La primera aprobación de la FDA en la terapia de campos magnéticos fue obtenida en 1979. Subsecuentemente, el trabajó mostró que la curación en otros tejidos se iniciaba con campos de vibración a diferentes frecuencias.
En un ejemplo, un hueso se salda cuando rollos de alambre situados cerca de la fractura inducen un fluido de corriente en el hueso.
Las frecuencias importantes para estimular el tejido a reparar están todas en el rango una extremada baja frecuencia (EFL) biológicamente importante, dos ciclos por segundo (Hz) es efectiva para la regeneración del nervio, 7 (Hz) es optima para le desarrollo de un hueso, 10 (Hz) es usado para ligamentos y cualquier otra frecuencia más alta trabaja para la piel capilares.
El fenómeno de inducción fue descrito por Michael Faraday en Inglaterra en 1831. El mostró que moviendo un imán cerca de un conductor induce un fluido de corriente medible en el conductor. La ley de Faraday de inducción es una ley básica de electromagnetismo. Es la base de la ciencia moderna llamada magnetobiología, la cual explora los efectos de los campos magnéticos en los sistemas vivientes.
Lo que es importante sobre todo esto es la evidencia de que los practicantes de imposición de manos y de manos sin imposición y otras terapias como Reiki, digitopresión, balance del aura, Bowen, sacrocraneal, integración estructural (Rolfing), curación por tacto, polaridad, terapia de masaje y Zero balancing pueden emitir señales EFL de las manos.

La ciencia detrás de Reiki

Esto fue descubierto en un estudio evaluado por John Zimmerman. Encontró que estos campos magnéticos están producidos por la manos de los practicantes de terapia del tacto y curación a través del tacto, pero los no practicantes no producen dichas señales.
Zimmerman encontró que el campo vibratorio producido por las manos de los practicantes no es constante en frecuencia y varía de momento a momento , moviendo hacia arriba y hacia abajo en el mismo rango de frecuencias que las investigaciones médicas han identificado como siendo efectivas para un empiece del proceso de curación en diferentes tejidos.
Descubrieron que no solamente las ondas cerebrales de un practicante y el paciente sincronizan en el estado alpha, estado característico de relajación y meditación, si no además pulsaban en unísono con el campo magnético de la tierra, conocida como la Resonancia Schuman. Durante estos periodos, el campo biomagnetico de las manos del practicante se multiplica por mil en tamaño.
Becker explica que las ondas cerebrales no se limitan al cerebro pero viajan por todo el cuerpo a través del sistema perineural. Durante tratamientos estas ondas empiezan con poca fuerza en el tálamo del cerebro del practicante y aumentan en potencia a medida que llegan a las extremidades, incluyendo las manos. El mismo efecto es reflejado en la persona que recibe tratamientos, y Becker sugiere que este sistema es el que principalmente controla la reparación de tejidos y los desequilibrios físicos.
Es interesante notar que el Dr. Becker llevo a cabo sus estudios en varias partes del mundo y en diferentes culturas, subrayando el hecho de que Reiki no impone creencias de ningún tipo y puede ser usado por cualquier persona, sin importar sus creencias religiosas ni espirituales. Esta neutralidad lo hace particularmente apropiado para tratamientos médicos.
La ciencia da validez a la sanación con Reiki: Sanación Espiritual

Esto es un de los pocos estudios a largo plazo de Sanación espiritual:
Adina Leah Goldman Shore, PhD, "Efectos a largo plazo de sistemas de sanación energética en síntomas de depresión sicológica y estrés auto percibido."Instituto de Psicología Transpersonal, 2002.
Extracto abreviado:La presente investigación examinó los efectos a largo plazo de Reiki, en síntomas de depresión psicológica y estrés auto percibido según los barremos del Beck Depression Invetory (BDI), Beck Hopelessness (HS) y escalas de Perceived Stress (PSS).
Cincuenta participantes fueron asignados de forma aleatoria a uno de tres grupos: Sanación con las manos de Reiki (Grupo 1), Sanación sin manos de Reiki (Grupo 2) o un grupo placebo de Reiki a distancia (Grupo 3), sin saber cual era el método de tratamiento.
Se tomaron datos antes del comienzo de tratamiento, después de los tratamientos pasado 6 semanas y un año después de finalizar los tratamientos. No existían diferencias significativas entre los grupos al comenzar el tratamiento, pero los grupos exhibieron notables diferencias después de los tratamientos comparado con los grupos de control en el área de reducción de síntomas de estrés y depresión. Un año después, estos resultados se mantuvieron.
Como resultado de estas pruebas, la presente investigación recomienda la integración de sanación energética en sistemas tradicionales de salud.


RESUMEN

Los campos biomagnéticos producidos por los practicantes de Reiki pueden inducir flujos de corriente en los tejidos y en las células de los individuos que están en proximidad. Evidencia de que esto puede ocurrir está claramente resumido en el artículo "La electricidad del tacto" y en el libro titulado "La Ciencia del Corazón" publicado por el Instituto Herat/Math en Boulder Creek, California.
(Artículo de uno de mis maestros de Reiki, John Curtin, en Sanación y Salud)

TERAPEUTA EN SESIÓN DE SANACIÓN, ACOMPAÑADA POR OTROS SERES DE LUZ


(Lámina del libro "Manos que curan" de Barbara Ann Brenan)

LA SESIÓN DE TERAPIA

¿Qué es lo que ocurre cuándo usted decide venir a verme?


Puede explicarme lo que le sucede, decirme qué es lo que le produce sufrimiento, cuándo y cómo. No siempre es necesario, según; algunas personas necesitan hablar, ser escuchadas o recibir lo que yo les pueda explicar. Otras personas son más reservadas.

El trabajo que yo hago empieza desde que entran en contacto conmigo, aunque sólo sea estando en el mismo lugar.
Luego, le pediré que se tumbe en una camilla o un futón en el suelo; en casos de inmovilidad física es posible que permanezca sentado o en pie.

En cualquier caso, entraré en actitud meditativa, moviéndome alrededor de su cuerpo y colocando mis manos a más o menos distancia. También puedo permanecer sentada, en silencio, cerca de usted durante algunos momentos.
Cuando les toque, a veces sentirán como si quemara... no se preocupen, únicamente les toco con mis manos.

Es normal experimentar diferentes sensaciones, más o menos sutiles e intensas, también lo es quedarse dormido... Todo está bien, sin embargo, si permanecen relajados y atentos pueden sentir con más facilidad los cambios que se están produciendo.

Para acabar, en algunos casos les puedo recomendar una dieta específica (con alimentos naturales y frescos, no tiene que comprar ninguna marca comercial) infusiones de plantas silvestres ( que puede encontrar en cualquier herbolario) o algún ejercicio físico sencillo.



-No es necesario desvestirse, pero sí quitarse los zapatos y joyas.
-Mejor acudir vestidos con prendas naturales y frescas (algodón, lana, seda, etc...)
-Correcta higiene personal y sin perfumes, por favor.
-Preferible venir con tiempo y el estómago vacío.
-No es importante que sea usted creyente, ateo, religioso, escéptico, etc...
-Personas adultas, jóvenes, bebés...
-También pueden traer plantas o animales.

SANACIÓN PROFUNDA, DESDE EL ALMA

Hay muchas técnicas destinadas a la "sanación", del mismo modo que hay muchas personas que se dedican a este campo. La medicina se puede entender desde varios enfoques, así ha evolucionado en terapias más o menos holísticas o invasivas, todas ellas relacionadas con la recuperación de la salud y válidas según el momento y necesidad de cada uno.

Normalmente se entiende como enfermedad el desequilibrio en un sistema humano, animal, etc; sin embargo, el modelo de organismo equilibrado difiere según el entendimiento social, cultural o individual.

Desde mi punto de vista, la "enfermedad" involucra automáticamente o representa un proceso de recuperación, de auto-regulación del propio organismo, que no es estático, para conseguir nuevamente el equilibrio que necesita en un momento dado.

Entonces, lo que yo hago es simplemente ofrecer a la persona un espacio donde re-ajustarse, donde pueda tomar de lo que yo le transmito aquello que necesite para el cuidado de sí misma.

He estudiado prácticas de salud alternativas y holísticas (naturopatía, medicina oriental, homeopatía, etc...) y al terminar le sesión puedo igualmente hacerle algunas recomendaciones acerca de alimentación, toma de infusiones o hábitos de vida saludable; no recomiendo ninguna marca comercial específica y no trabajo con medicamentos.

¿Cómo es la asistencia que puedo ofrecer?

Sanadora natural, desde pequeña tengo este don, que con el tiempo sigo aprendiendo a conocer, usar y canalizar adecuadamente.
Mi misión aquí es ayudar a las personas que se encuentran en un proceso de dolor o búsqueda interna y así lo requieren.

En el trabajo que hago se desarrollan al mismo tiempo todas las diferentes técnicas ancestrales de sanación que he aprendido, siendo así desde mi energía y consciencia de sanación particulares.

Estos métodos curativos, comprobados a lo largo del tiempo y en la actualidad cada vez mejor considerados por la ciencia médica oficial, son de gran ayuda y, personalmente, me han ayudado a entender e integrar.
Sin embargo, cuando decido intervenir con alguien, hago un proceso interno de Unión y así es como se produce la curación.

Yo sólo Soy un canal de Luz y Amor; la energía y la sanación vienen a través de mi.


¿CÓMO PUEDO AYUDARLE?


¿QUÉ PUEDO HACER POR USTED?

Dolor físico
Dolores agudos (contracturas, tendinitis, torceduras, dolor de ovarios, taquicardias, dolor de muelas, ciática, evitar analgésicos, procesos inflamatorios, resfriados, etc...)
Pre-post operatorio (acortar el período de recuperación después de una operación de cirujía, mejorar los resultados de la operación, preparación para la cirujía)
Bloqueos energéticos.
En general cualquier desequilibrio que se manifieste como enfermedad.
Procesos psico-emocionales
Depresión, tristeza
Ansiedad
Cansancio
Insomnio
Ayuda con el control de peso, dietas
Personas nerviosas, irritables
Aceptar cambios, movimientos en la vida ( fallecimiento de un ser querido, separaciones, etc..)
Acompañamiento espiritual
Desarrollo Humano
Consciencia energética
Sanación vibracional
Meditación
Pranayama

CONSULTA
No puedo pedir dinero por mi trabajo. Con Amor acepto donativos - la voluntad